Cuando las emociones se manifiestan en el cuerpo

“Sin salud mental, no hay salud real”

   Ya venía diciendo Hipócrates que la causa de algunas dolencias corporales no se haya en el plano físico. Él por esa época nos hablaba de los humores, pero hoy en día se habla de las emociones y su materialización en el cuerpo.

    Ya hemos hablado de la importancia que tienen las emociones en nuestra vida y de cómo a través de ellas podemos gozar de mejor salud mental. Sin embargo, no hay que olvidar que conseguir un bienestar emocional nos ayuda a tener mejor salud física.

       Si habéis leído post anteriores sabéis que las emociones se manifiestan en el lenguaje corporal. Sin embargo, las emociones no se quedan ahí, sino que también se somatizan en dolores, sobre todo cuando no existe un equilibrio entre las mismas.

     La ansiedad, el estrés y la tristeza, principalmente, nos alteran tanto psicológica como físicamente. Nos provocan dolores de cabeza, de espalda, problemas gastrointestinales… Un sinfín de malestares que no tienen una causa física, pero que prevalecen.

      Para evitar que estas dolencias aparezcan o nos empiecen a interferir en nuestra vida lo mejor es prevenir. Os voy a proponer 2 actividades que he probado personalmente y que avalo.

Respirar

respiración-diafragmática

         La primera es aprender a respirar. Parece una tontería, ¿quién no sabe respirar? Respirar sabemos todos, pero respirar bien no. Hay que respirar de forma tranquila con el vientre, de tal manera que la caja torácica no se mueva. Como todo en esta vida, aprender la respiración abdominal lleva su práctica. Lo mejor es comenzar en momentos en los que estamos tranquilos de manera que podamos hacernos conscientes de nuestra respiración. Además, podemos posar la mano en el vientre para verificar que lo estamos haciendo de la manera correcta. Una vez dominada esta técnica en estas situaciones, vamos a trasladarla a diferentes situaciones de nuestra vida, y veréis como esta respiración pausada y abdominal nos va a ayudar a oxigenar mejor.

Por cierto, una curiosidad sobre esta respiración: al tener la respiración más cerca de nuestro centro de gravedad estaremos más estables físicamente pero también psíquicamente.

Ejercicio físico  

 Otra actividad es hacer ejercicio. No estamos hechos para el sedentarismo, y tanto nuestro cuerpo como nuestra mente nos piden actividad física. Lo que pasa es que muchas veces somos muy cómodos, y ¿a quién le apetece ponerse el chándal y salir a correr pudiendo estar en el sofá viendo una película? Por eso esto requiere un esfuerzo, pero sólo hasta que lo tengamos como hábito. Sin ejercicio no solo nuestros músculos se atrofian sino también nuestro cerebro. Además, hacer ejercicio mejora nuestra condición física y ayuda a aumentar nuestra autoestima, sintiéndonos mejor con nosotros mismos.

correr

        Comencé a correr hace unos dos años, y desde entonces no puedo vivir sin correr. El principio fue duro, ya que vivo en una ciudad que hace mucho frío y apetece muy poco salir de casa. Pero me armé de valor y empecé a ponerme metas muy asequibles, como correr un día a la semana 15 minutos. De esta manera, fui logrando alcanzar estos objetivos y superarlos, hasta que a día de hoy corro unos 3 días a la semana mínimo 35 minutos cada día.

             El truco está en comprometerte contigo mismo con metas que sabes que puedes lograr, nada de “voy a ir todos los días al gimnasio a partir de ahora”. Este tipo de compromiso sólo lleva al fracaso, pues  cualquier persona se aburre de ir todos los días. Tampoco hace falta ir a correr, también puedes practicar otro deporte que te pueda motivar más o gustar más.

nadar

        Por ejemplo, la natación es un deporte muy recomendado para aquellas personas que son más ansiosas. Al estar en el agua, dejamos de sentir la gravedad y somos más ligeros. Esta sensación de gravedad cero ayuda relajarse y a sentirse más liviano.

bailar

            Otro ejercicio puede ser bailar. Bailar ayuda a liberar tensiones, por lo que nos ayuda a protegernos de la depresión. Asimismo, mejora nuestra autoestima: nos sentiremos más seguros de nosotros mismos y nos veremos más capaces de afrontar situaciones. Además, es una buenísima oportunidad para salir con los amigos a pasar un rato lleno de risas.

¡Muchísimas gracias por leer y hasta la próxima semana!

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4 comentarios en “Cuando las emociones se manifiestan en el cuerpo

  1. Hola Sonsoles

    Me ha gustado mucho este post, además ahora que termina el año empezamos a pensar nuevos propósitos para el año que viene y el deporte es muy importante.

    Me gustaría preguntarte si es mejor hacer deporte de interior o de exterior, en cuánto a la respiración.

    Un saludo y hasta la próxima semana

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    1. Me alegro que te haya gustado. Uno de los propósitos para el 2016 si no haces ejercicio es el deporte, lo recomiendo al 100%.
      Yo prefiero hacer deporte en el exterior, nos da el aire y nos oxigenamos más.
      Pero lo importante es empezar donde estemos más cómodos.
      Muchas gracias por comentar y hasta la próxima semana!

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  2. Totalmente de acuerdo con tus estrategias para no acabar tarumba. Es verdad que nos muy eficaces. Lo malo es que exigen voluntad y constancia, algo que flaquea cuando no estamos bien.

    Un besote. Muy buen post

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