El poder de las palabras que utilizamos

“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo” L. Wittgenstein

Todos nos comunicamos con nosotros mismos a través de un diálogo interno. Estamos casi siempre contándonos un “cuento”, que normalmente suele tener aspectos que se repiten.

Este diálogo interno es muy importante, pues determina nuestro estado de ánimo y nuestra conducta. Por lo tanto también determina nuestro nivel de autoestima. Es como hablar con nuestro Pepito Grillo.

Pepito grillo

Lo importante es el tono en el que mantenemos este diálogo, si es positivo o negativo.

Muchas veces tenemos un diálogo con nosotros mismos negativo, que nos hace sentirnos tristes y nos impide realizar actividades o enfrentarnos a situaciones.

Por ejemplo, en el cuento del elefante encadenado, el elefantito se decía constantemente “no puedo con la estaca”, entonces no lo intentaba.

Elefante-encadenado1

   En numerosas ocasiones podemos ser conscientes de decirnos:

 “No voy a aprobar”

 “Lo he hecho todo mal”

“He aprobado el examen, cualquiera lo hubiera hecho”

“Tiene cara de enfadada, seguro que hecho algo que le ha molestado”

Este sería nuestro Pepito Grillo malo.

Este tipo de mensajes que a veces nos enviamos no nos ayudan en absoluto, nos echamos tierra encima.

pensar triste

De lo que se trata es de hacernos conscientes de estos mensajes y no darles mucha cancha en nuestro pensamiento porque nos termina minando nuestra autoestima.

Como decía el abuelo de una amiga:

“Llámate guapa, que fea ya te llamarán”

Tenemos que procurar tener un diálogo interno positivo, para ayudarnos a superar barreras que nos presenta la vida y así tener una autoestima más alta.

Para esto tenemos que ser conscientes de estos pensamientos que nos atormentan, y rebatirlos con pensamientos racionales:

“Lo he hecho todo mal” No es racional. No hacemos todo mal, siempre hay algo, hasta en el peor de los casos, que hemos hecho bien. Y si nos ponemos tan drásticos como esta frase, de tal mal que lo hemos hecho no estaríamos vivos, jeje.

“Tiene cara de enfadada, seguro que he hecho algo que le ha molestado” Lo más seguro es que no sea así, no eres la culpable de las cosas que le pasen a los demás. Hay muchísimas razones por las que nos podamos enfadar. Si piensas en algo concreto que ha podido desencadenar su enfado lo mejor es preguntar.

 “He aprobado el examen, cualquiera lo hubiera hecho” No damos importancia a aquello que hemos conseguido. Hay que valorar aquellas cosas que hacemos bien. Además siempre habrá algún asiático que lo haga mejor que yo, jeje.

“Voy a suspender el examen” Te pones en una situación en la que da igual qué hacer, estás desmotivado. ¿Para qué te vas a molestar si al final voy a suspender? Entonces claro que suspenderás.

Es más racional pensar que si estudias y te esfuerzas lo más seguro es que lo apruebes como otros muchos exámenes que has superado en tu vida. Si al final apruebas el examen, que por estadística si te esfuerzas hay más probabilidades, tu autoestima aumenta porque te ves capaz de superar pruebas.

Pero esta conversación interna no se queda ahí. Al final terminamos transmitiéndola a los demás a través de nuestras palabras. Por ejemplo, una persona insegura no dejareis de oír: “no sé” “creo, pero no sé” “pues…” “en principio sí” Creando dudas sobre su confianza.

En otros casos, cuando sólo nos “ponemos pegas” o somos demasiado exigentes con nosotros mismos, se ve una intransigencia con los demás. Esto derivará en unas relaciones interpersonales conflictivas y creará mal ambiente.

 El hecho de ir haciéndonos conscientes de nuestro lenguaje y las palabras que utilizamos e ir transformándolas en mensajes positivos nos ayudará a nosotros mismos y a los demás.

Mejorará nuestra calidad de vida en todos los ámbitos. Al sentirnos más a gusto con nosotros mismos y tener una autoestima más alta, seremos más capaces de deshacernos de aquellas personas que no suman en nuestra vida.

En nuestra familia y en el trabajo enviaremos un mensaje más positivo, y en muchas ocasiones aquello que proyectamos vuelve a nosotros.

Os pongo un vídeo de un profesor (dura 2 minutos y esta subtitulado para que no perdáis detalle) que dedica los primeros 10 minutos de clase para dar mensajes positivos a sus alumnos. Mira que ocurre:

Como veis tener y transmitir un mensaje positivo es muy importante. En el aprendizaje se ha demostrado que tener una experiencia positiva en la escuela ayuda al aprendizaje. Pero cuando algo no se entiende lo mejor es explicarlo, pero sin quedarnos en el error ni machacar al alumno.

Esto también se puede trasladar al ambiente laboral. Si tenemos un jefe que sólo sabe decirnos aquello que hacemos mal, porque su afirmación es “porque las cosas bien hechas y punto”, y si están bien hechas no hay que decirlo. Al final se crea un ambiente laboral más hostil en el que el trabajo bien hecho no tienen importancia y te desmotivas. También está demostrado que un equipo de trabajo en el que se enfatizan los aspectos positivos está más motivado y  tiene mejores resultados.

trabajo bien hecho

Esto no significa que no haya que decir aquellas cosas que están mal hechas o que nos hayan “sentado mal”, dedicaré un post a la asertividad. Quiero decir que el mensaje general tiene que tener una connotación positiva y no quedarnos en los errores.

Como conclusión, el lenguaje que utilizamos con nosotros mismos y con los demás es el mismo. El lenguaje genera una realidad, crea un ambiente. Por lo tanto, las palabras que utilizamos son muy importantes y tenemos que ser consciente de ellas para que sea nuestras aliadas y no nuestras barreras.

Espero que os haya gustado. Iremos indagando más sobre estos temas, pero así empezamos a ser conscientes de que nos decimos y que impacto puede tener.

 Muchísimas gracias por leer y hasta la próxima semana.

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10 comentarios en “El poder de las palabras que utilizamos

  1. Me ha gustado mucho este post, al leerlo me vienen ejemplos de la vida cotidiana como por ejemplo personas que sufren enfermedades graves pero sus pensamientos son tan positivos que han logrado superar la enfermedad, sin duda todo un ejemplo a seguir.

    Otro ejemplo puede ser el que se vio ayer en el debate electoral, los cuatro candidatos al finalizar tenían un dialogo interno positivo aunque habrían “patinado” mucho.

    Tengo ganas de leer el post de asertividad
    ¡Hasta la próxima semana!

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    1. Me alegro que te haya gustado. El pensamiento positivo es muy importante, para superar obstáculos como los planteas. También a la hora de hacer un debate o un examen, es importante tener la visión global y no machacarnos con los errores, como el debate de ayer, que estuvo muy bien, pero claro, siempre hay cosas que mejorar.
      Muchas gracias por comentar y hasta la próxima semana!!

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  2. Buenas tardes,
    Me gustaría hacerle una pregunta que elementos considera usted importantes para tener un diálogo interno o que estrategias debemos seguir en el día a día

    Espero su respuesta y gracias de antemano

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    1. Buenas tardes,
      Todos tenemos un diálogo interno constantemente, lo que pasa que hay veces que es positivo y otras negativo. Recomiendo tener un diálogo interno positivo, para esto debemos de ser primero conscientes de qué nos decimos, y si es negativo cambiarlo a través de pensamientos racionales. Pero como norma debemos decirnos cosas positivas que tenemos o que hacemos. Te pongo ejemplos de la vida cotidiana:
      “Qué bien he hecho el informe para el jefe, soy capaz de hacer bien mi trabajo”
      “He conseguido sortear problemas que han surgido en la jornada laboral, soy más creativa de lo que pensaba”
      “Qué bien me queda este vestido, estoy guapa”
      “Tengo una familia, soy querida y afortunada”
      La cuestión es ir viendo las partes positivas que tenemos y reforzarlas. Esto nos hará sentirnos más felices y tendremos más energía para afrontar situaciones e ir mejorando día a día.
      No hay que quedarse sólo en el error.
      Espero haber respondido tu pregunta. Si tiene alguna cuestión más no dudes en preguntar.
      Muchas gracias por leer y comentar.

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  3. Acabo de descubrir tu blog y la verdad es que me encanta. Mensajes muy acertados y necesarios. El tema del lenguaje, lo comparto totalmente, pues con la palabra ponemos nombre a nuestro pensamiento, a nuestras emociones, y también condicionamos el desenlace… “Piensa que puedes y podrás”, ese es el poder de la palabra. Un saludo y enhorabuena

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    1. Buenas tardes Ernesto. Lo primero muchas gracias por pasar por mi blog y dedicar un tiempo a comentar. Recomiendo Ontologia del Lenguaje de Rafael Echeverria, es un libro para leer con calma, pero lo explica a la perfección. Espero que te guste. Un saludo.

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